Dime un hasta luego Son las tres de la tarde, entra tumbado en una camilla, en una de las habitaciones de la planta cinco del Hospital General. No sonríe, pero no llora, instintivamente se agarra fuertemente a la sabana, mientras le dice a su compañero… – - Dame la mano hermano, ya que soy limpio de corazón, dame la mano hermano, ya que estoy en esta situación. Con o sin razón, solo el de no saber qué camino elegir, me llena de melancolía al ver el seguido hasta ahora .Tú no sabes qué camino seguir, ¿porqué, no me echas una mano y me ...
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