Los hermanos Ivanov ¿De que fueron víctimas, de que fueron culpables? Nadie lo sabe, solo se les recuerda desde las estepas rusas hasta los prados verdes de Crimea. No había centinela que les mantuviera en sus celdas, ellos siempre encontraban la manera de escapar. ¡Sorpresa, sorpresa! Era lo que se encontraban los guardias, de madrugada. Solo una puerta de rejas con la cerradura forzada y un compañero desvanecido, ahí en el suelo. Como fantasmas en la noche, robaron dos caballos y cabalgaron en silencio sin levantar sospecha alguna. Solo las estrellas eran testigos del hecho y eran sus guías, para poner tierra de por medio. Cuando levantó el Sol y éste apuntaba desde lo más alto, ellos dos se encontraban ya lejos de los inviernos helados de Siberia. Dos hermanos, dos personajes de delincuencia que no eran fácilmente reconocidos. En aquellos tiempo...
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