El carromato Rueda que rueda la rueda de la fortuna, tal y como lo hace el cansino traqueteo del carromato de Gerónimo. Gira y gira la brújula imantada de la rosa de los vientos del Norte. Busca, que busca alguna razón para seguir el camino trazado, tal y como si él no fuera dueño de su propio destino. Tal y como hizo su abuelo, tal y como hizo su padre y ahora quiere seguir el mismo camino. Y quién sabe si desea, por cabezonería propia, que lo hagan también sus hijos. No rompe a llorar, porque no le quedan lágrimas que secar, al igual que no pega un grito de desespero debido a la afonía que lleva consigo mismo. En el carromato, solo transporta ...
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