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                                 Desde a lo lejos. Desde a lo lejos, nos están mirando. Nos observan y no dicen nada. ¿Quién sabe si tienen un tercer ojo?, una gran pantalla, desde la que les servimos de entretenimiento. Son seres de otro planeta u otra dimensión, esa dimensión que no conoce nadie y en la que hay vida. Una vida, una inteligencia superior. Máquinas super poderosas que manejan computadoras que están demasiado avanzadas que las nuestras y que el hombre no se las imagina ni en ficción. Naves que van más deprisa que la luz y no dan opción a ningún terrestre. No son visibles aquí, con los telescopios de una generación, que debe avanzar todavía mucho más. – Dejar de mirarme, os estoy viendo a través de los rayos telescópicos. Dejar de mirarme, me estoy cansando de vuestro acoso visual. Hacer lo que queráis, pero largaros ya. Me tenéis harto. Dejar de mirarme, sois muy pesados. ¿No tené...
                          Me nombran sin piedad. Camino por las frías avenidas de la ciudad, ando despacio mirando los escaparates de las tiendas y grandes almacenes. No tengo rumbo fijo, solo el olor de la cerveza en mi boca me delata y ello es lo que busco. Solo una más, solo deseo dormir esta noche, soñar que todo es una larga pesadilla, que se acentúa con el paso de los años. Dime amigo, tú que me ves, tú que me observas, como lo hago para volar alto, tan alto como un pájaro por las cumbres nevadas de las escarpadas montañas de lo más lejano. Que significa la palabra libertad, que nombre tiene en un lugar dónde la única salida es la propia muerte. Y eso encima para colmo tardará en llegar, me encabezono en querer llegar a viejo, me obsesiona la idea de verme todo lleno de arrugas y con bastón, pero creo encima que todo esto tardará en llegar, y me alegra. Todo depende de lo que me depare el destino, todo depende...
                                             El helado beso inmortal Que yo recuerde, por aquel entonces estaba en un mundo envuelto por el humo y la niebla, que me no dejaba ver la realidad a más de dos metros de distancia. Por aquellos tiempos, recuerdo vagamente los callejones sombríos de la ciudad. Uno de ellos, me viene a la memoria, un trance de mi vida, que deseo compartir y por eso relato en unas frases, el significado que tiene cierta densa historia de juventud. Escucho a alguien dentro de mi cabeza, que me dice, que me aconseja o será entre mis sueños… – ¡Oye!, levántate, es medianoche que la Luna se ha escondido llena de miedo y de terror. ¡Escucha!, los gatos saltan por los cubos de basura y maúllan. ¡Mira!, los perros atados cerca de la puerta de casa de sus amos, ladran y yo, yo en posición fetal cierro los ojos y me tapo la cabeza con la almohada. ¡Oye...
                                                Año 2047 Año 2047, en cualquier mes y en cualquier día. Joshua Tender, busca entre sus recuerdos, aquello que más le marcó en su vida, rebusca y lo escribe, lo hace con la mano temblorosa,  para cuando ya no recuerde nada por culpa del Alzheimer. Grave y atroz enfermedad, que le encadena, que deja a uno sin saber nada, ni siquiera su propio nombre. “Camino a través de las estrellas, buceo en el interior del Universo. Busco en mí sin razón, el objetivo que me lleva a estar entre la Oscuridad y la Luz. No he sido nunca ni malo ni malvado, solo rebelde. Con causa o no, pero siempre rebelde, eso lo llevo dentro de mi alma.” Es anciano ya, pero no quiere olvidar. ¡Es más!, creo que muchas de las personas que llegan a esta edad, como premio, quieren que les quede el recuerdo de sus idas y venidas, de sus propias aven...
                                          Abejorros en el oído. Qué será de aquel que dice tener el derecho a tirar una piedra al cántaro para que suene, quién es capaz de sobresaltar o incordiar el descanso de esos que se dicen tener su propia canción. Qué como un disco de vinilo hace círculos y teme que la aguja toque todos los surcos de su vida. Yo pongo un disco de los antiguos, solo tiene tres canciones, como tres vidas puede vivir cualquier mortal. Qué canción sonará primero y a qué ritmo irán las tres…  Solo escucho las tres canciones, dándome un giro la vida. Solo me hace vibrar de una forma que plasmo en el papel, en el papel de aquello que es la propia existencia de algún hombre sin nombre. Dicen y solo comentan, que aquello que esconde cada uno en su interior, es igual de bonito que de cruel. Que todo aquello que nos alberga, no es solo amor, que es odio refinado,...
                                                 Maldita seas tú que…. Una pala para hacer fosos, una pala para acabar con todo aquello que no ha sido de recibo. ¡Qué más da!, yo solo soy un hombre, un hombre que no soporta ni tolera ciertas cosas. Sería más fácil arrancarme los ojos y no verlo, pero entonces me quedaría a oscuras y me perdería lo que ocurre a mi alrededor. Todo depende de cómo se mire, todo es según el prisma que se utilice. Cavo y cavo, hago pequeñas montañas de arena a alrededor. Es curioso, hacer un foso, para ti mismo, un agujero del cuál no podré salir. – Suenan los tambores, suena la corneta de aquel que lleva el estandarte de un país llamado Centuria. Estandarte rojo, como el de la sangre derramada por jóvenes con ideales, jóvenes demasiado alocados y entusiastas. No hay mayor guerra, que aquella que cada día se libra una batalla en e...
                                             Una mujer llamada Dolores. Que no digan que no me acuerdo, que no digan que no lo tengo ni mucho menos en el pensamiento. Si ya a mi edad no busco querer y no quiero hacer un hombre de papel. Solo escribo este relato en su recuerdo, como si fuese ayer cuándo me puso el anillo en mi dedo. Desposándome y haciéndome suya, para siempre de todos los tiempos. Aquí dejo escrito sus palabras o parte de aquello que al final aconteció. – ¡Tú! Sí tú, al que llaman el Más Grande. Como es posible que no me ayudes, cuando te lo imploro y me machacas como a golpes de martillo cuando descanso. Dice ella, levantándose de la silla, apoyando las manos en la mesa y mirando al techo. David clava, David sierra y pule y pule la madera, como si de su propia vida se tratase. No hay nadie, huraño y solitario no contrata a ningún peón, por  no ...